Sobre mí

¿Shandy fuera del campo? Te lo cuento. 

Aunque el balonmano siempre ha sido mi pasión y soy muy feliz de poder dedicarme de forma profesional a este deporte, también soy mucho más que esto.

 

Cuando llegué a España me topé con quien ahora es mi pareja y el padre de mi hijo. Soy feliz por poder compartir mi pasión y mi vida con una persona que me ha apoyado y ayudado siempre. Jesús me ha acompañado en cada una de mis aventuras, ha estado a mi lado para tomar todas las decisiones, las fáciles y las no tan fáciles.

 

No siempre ha sido fácil, pero siempre ha merecido la pena. La felicidad que me produce poder compartir mi vida con él, y ahora con nuestro pequeño, hace que todo el esfuerzo merezca la pena.

Deportista y mamá…¡Es posible!

Ser deportista y ser o querer ser madre no es fácil. Pero si no luchamos por cambiar esto nosotras, nadie lo va a hacer.

 

Cuando decidí ser madre y me quedé embarazada estaba en el Nantes francés. Mi equipo no se tomó nada bien mi decisión de convertirme en madre. Mis compañeras si me apoyaron, pero el equipo no quería. No estaban dispuestos a mantener mi contrato y no poder contar conmigo. Pero las leyes francesas apoyan a las deportistas que toman esta decisión y les fue imposible rescindir mi contrato.

Ha sido un camino complicado, pero todo ha merecido la pena.

 

En la temporada 2019-2020 volví a la competición con mi equipo. Al mes y medio de dar a luz ya estaba entrenando a pleno rendimiento con mis compañeras. Poco tiempo después ya casi había recuperado mi nivel de antes de embarazo.

 

Es muy importante luchar por nuestros derechos como mujeres y jugadoras. Yo lo seguiré haciendo desde mi posición.

Mis compañeras, una gran familia.

Las compañeras de equipo son como una segunda familia. Al final del día pasas muchas horas con ellas, vives muchas experiencias y emociones. Por eso siempre es importante hacer todo lo posible por sentirse cómoda e integrada.

 

A lo largo de mi carrera he pasado por muchos equipos de muchos lugares diferentes. Esto ha sido un reto en muchos sentidos, pero me ha ayudado en muchos otros. Llevo en el corazón a cada una de mis compañeras, todas me han enseñado alguna valiosa lección que siempre merecerá la pena recordar.

 

El compañerismo es una de las cualidades más importantes a la hora de jugar un deporte de equipo, y siempre intento tenerlo muy presente a la hora de relacionarme con mis compañeras, sean quienes sean.

 

¡Gracias a todas por formar parte de mí!